La China Poblana
La leyenda le atribuye la creación del traje de China Poblana a una princesa hindú llamada Mirnha, la cual nació, según los viejos cronistas, en al año de 1609 en la Ciudad de Indra Post ha de la India Oriental.
Mirnha era de color casi blanco, cabellos claros, frente espaciosa, ojos vivos y nariz bien delineada.
Se cuenta que la familia de Mirnha después de huir de los turcos, llegó a la costa, donde arribaron los portugueses dedicados al tráfico de esclavos, y un día cuándo Mirnha paseaba por la playa con su hermano menor, fue hecha prisionera y la enviaron a Manila. En aquél entonces el virrey de México, el Marqués de Gálvez, pidió al gobernador de Manila la compra de esclavas de buen parecer para el ministerio de su palacio, y por consecuencia trató de adquirir la belleza de Mirnha, pero el mercader ya tenía a la joven en pedido para el capitán Miguel de Sosa y su esposa, quienes la bautizaron a su recién llegada en la iglesia del Santo Ángel de Analco con el nombre de Catarina de San Juan.
En su arribo al Puerto de Acapulco, la esclava oriental despertó la curiosidad, pues sus vestimentas y rasgos eran ajenos para la gente concurrida a la llegada de la Nao de China. La gente se preguntaba como había llegado a México aquella China, palabra que en lengua quechua significa “sirvienta de origen mestizo”.
Sus dueños en Puebla la educaron cristianamente y más que sirvienta la vieron como miembro de la familia. Se casó con un esclavo de origen chino, Domingo Suárez con el cuál se rehusó a hacer vida marital. Fue conocida como la China Poblana hasta que ingresó al convento de Santa Catalina en donde logró fama de Santa, ya que siempre fue buena y considerada con todos y particularmente con los indios. Enseñó a las mujeres a coser al estilo chino, y a ella se le acredita el diseño del traje típico de las mujeres de Puebla.
Ella murió a la edad de 80 años en 1668, su cuerpo está enterrado en la Sacristía de la Compañía de Jesús. En su tumba está el nombre cristiano “Catarina de San Juan”.
El vestido de la china poblana “mujer del pueblo” se relaciona con Mirnha o bien Catarina de San Juan, ya que vistió siempre trajes parecidos a la actual china poblana, por lo que se identificaba con las indias de la región y a la vez recordaba sus trajes orientales. Y aunque ella vivió casi doscientos años antes de la creación del vestido como lo conocemos ahora con los colores patrios, se dice que ella realizó el diseño y después de la independencia de México se añadieron el verde, blanco y rojo.
El vestido es el representativo nacional y se ve en las fiestas patrias. |